21 de diciembre de 2009

Familia Monster 63 / Revolution Basket 33

Que a nadie le engañe el resultado, ganamos por treinta puntos sencillamente porque somos mucho mejores que ellos, por algo son los últimos sin conocer la victoria y nosotros los segundos, en algo se tenía que notar, pero no fue un buen partido. Sí hay que decir, en cualquier caso, que a la vista del plantel de sólo seis jugadores que aparecimos, era también algo esperable. Que estemos en cancha al mismo tiempo, Toribio, Javi Ruiz o Vito, y yo, puede valer como recurso para unos minutos, para un cuarto, pero no para los 48 minutos del partido, y menos aun si tenemos que estar los cuatro juntos como sucedió durante buena parte del tiempo por los problemas de faltas de Jesús S. primero y de Ramiro después. Sí, sí, deducís bien, terminamos el partido con el inclasificable quinteto Jesús S. (1), Paco (2), Javi (3?), Toribio (4) y Vito (5), lo alucinante es que con ese quinteto sacásemos un 10-3 de parcial.

El partido empezó de forma inmejorable, con un parcial de 12-0 a base de contraataques, recuperaciones de balón y monopolio del rebote, y con los cinco integrantes del 5 inicial anotando. A partir de ahí la única pájara, que se prolongó durante el segundo cuarto; metidos en esa dinámica de contraataques, que tan bien nos había ido, empezamos a jugar demasiado precipitados (incluso a Ramiro, que terminó con una anotación espectacular de 21 puntos, hubo que llamarle al orden), permitiendo un correcalles continuo, que era la única forma en que ellos podían hacernos daño (se trata de un equipo cuyo jugador promedio podría ser perfectamente el hijo del nuestro), así, desde ese 12-0 del minuto 6, hasta el final del segundo cuarto, nos dedicamos a intercambiar canastas sin demasiado tino, fallando tanto como ellos y permitiéndoles numerosas canastas fáciles en transición, cuando en estático, era evidente que no eran capaces de hacernos daño. Resultado, un 31-18 al descanso, que si bien no nos preocupaba, no nos dejaba en absoluto satisfechos.

Por fortuna, la segunda parte fue otra historia. El tercer cuarto, sin llegar a jugar realmente bien, y manteniendo el ritmo casi excesivo del cuarto anterior, aumentamos nuestro nivel de acierto, lo que nos llevó a una anotación espectacular de 22 puntos, repartidos casi exclusivamente entre Ramiro y Toribio, 10 y 7 puntos respectivamente (Toribio terminaría superando por un punto la anotación de Ramiro), más otras dos canastitas, una mía y otra de Javi Ruiz (sí, sí, leéis bien, de Javi Ruiz, y no era la primera, que ya había anotado otra en el cuarto anterior, además de otros dos tiros libres, el record se quedó en 0/15). Una vez abierta la brecha de 23 puntos, el partido estaba cerrado, únicamente quedaba el trámite de jugar el último cuarto y ver hasta donde eramos capaces de llevar la diferencia. Pero jugar, lo que se dice jugar, casi no jugamos, el parcial, ya lo hemos dicho, fue de 10-3, pero únicamente hubo dos canastas en juego, una por equipo, el resto, tiros libres, hasta seis veces visitamos la línea (nosotros, ellos sumaron otra), con lo que el tiempo se fue sin casi jugarlo, en una especie de día de la marmota, en el que Toribio tiraba (8 tiros libres el solito, Jesús S. y yo otros dos cada uno) y los demás nos dábamos empujones en la zona para coger el rebote.

Al final, 63-33, una victoria más, cómoda y sin agobio, pero también sin brillo (ojo, para el que vea las estadísticas oficiales, habrá un descuadre de un punto, por que nos anotaron uno de menos en la primera parte, el acta no engaña). Clasificación de 7-1 para cerrar el año, a la espera de un sólo partido para terminar la primera vuelta, en el que esperemos que el compromiso de todos sea algo mayor y no tengamos que jugar únicamente seis, con bajas, casi, de último minuto que a punto estuvieron de dejarnos sin jugar (Gus, ésta va por ti, coño, no se avisa 20 minutos antes del partido).

Otras conclusiones tras el partido: Lo de los triples ya no es una anécdota, esta vez no anotamos ni uno, aunque algunos sí que tiramos, calculo que unos 5 ó 6, esperemos que el fichaje croata que nos presentó Ramiro como sustituto, cuaje y, haciendo honor a su fenotipo balcánico, sea un tirador. En cuanto a los tiros libres, habrá que buscar en los anales de la Familia Monster para encontrar algo parecido, 21 de 34, dudo que muchas veces hayamos anotado tantos tiros libres, y, mucho más, que hayamos tirado más de 34, yo al menos no lo recuerdo en mis cuatro años de Monster. En todo caso, hay que decir que con un regularcillo 61%, mejoramos bastante el ridículo 45% de la semana pasada.

Para ir cerrando, esta vez, nuestro jugador de la jornada no serán ni Toribio ni Ramiro, con sus 22 y 21 puntos respectivos, el premio, por primera vez y sin que sirva de precedente, va para Javi Ruiz, que hizo un partido casi redondo, estuvo centrado en el rebote y en la defensa y, aunque se ganó un par de broncas por algún pase incomprensible (la creatividad en el pase, definitivamente no es lo suyo), nos dio un sorprendente 100% de efectividad en ataque, anotando todo lo que lanzó, 2/2 en tiros de campo y 2/2 en tiros libres, con lo que deja cerrado ese 0/15 como racha a superar por el siguiente (o, quien sabe, por el mismo, que siempre es importante ponerse metas).

El vídeo del día, esta vez nada de baloncesto, estamos casi en navidad (yo acabo de empezar mis vacaciones, jeje) y había que poner algo relacionado y, como no es de recibo lo de los peces en el rio, aquí tenéis el “Christmas” de los Who, con el vídeo de la película Tommy..., ojo al niño, que es de patada en la boca..., feliz navidad a todos.

(Nota para despistados, para verlo, si no se ha terminado la canción de apertura del blog, dadle al pause ;) )


13 de diciembre de 2009

Familia Monster 52 / Warcry 33

Parece que la derrota contra BancoDibroma empieza a quedar olvidada, mantenemos el nivel del resto de la temporada, bien en defensa y efectivos en ataque, con un resultado casi calcado al del último partido, idéntico en ataque, 52 y una canasta menos en defensa, 33, aunque, eso sí, en este caso, con una mayor sensación de control y de partido cerrado, desde bastantes minutos antes. Las conclusiones, por lo tanto, son muy parecidas a las del partido anterior, un partido completo y serio, aunque quizás contra un rival algo más débil que nos llevó a vivir bastante más relajados, con la excepción de algún roce con el número 7 rival, quien, como ya sabíamos, vive los partidos con una intensidad cercana a la violencia.

El partido empezó algo menos eléctrico en ataque de lo acostumbrado, las habituales dos primeras canastas “sorpresa” de Toribio se hicieron esperar hasta el minuto cinco y eso nos llevó a vivir ese comienzo con las dos únicas ventajas del rival en todo el partido (1-2 y 3-4), que a la vista de lo que siguió, no pasaron de ser una anécdota. A partir de ahí, el despegue y, casi, el cierre del partido, con un parcial de 10-3 hasta el final del primer cuarto, que alargamos hasta un 19-3 en los primeros siete minutos del segundo, y que dejó muy claras las diferencias entre los dos equipos. En esos minutos, hasta la efigie de Herman en nuestras camisetas, mostraba una sonrisa satisfecha. En definitiva, los numeros lo dicen todo, 3 canastas en juego encajadas, en 19 minutos, 12 puntos de ventaja al descanso, control casi absoluto del rebote, buena circulación de balón, buena selección de tiro (incluso para Javi Ruiz, aunque como bien dijo Gus en el vestuario, en su caso, los tiros estuvieron bien seleccionados, pero no bien tirados) y velocidad en el contraataque.

La segunda parte la empezamos con un quinteto atípico, con nuestros tres grandes en cancha, más el debut de Raul (un tres con más de 4 que de 2) y un único jugador auténticamente exterior, JavierJavier. El resultado fue contradictorio, los mejores minutos en ataque y los peores en defensa, 16-13 al final del cuarto, aunque haya que decir en nuestro descargo defensivo que empezamos encajando un triple bastante más que afortunado y un 2+1 regalado por el árbitro (comienzo que se repitiría casi idéntico en el último cuarto, triple y 2+1). Para cerrar, el último cuarto volvimos a un quinteto más habitual, con menos centímetros y kilos y con más velocidad y mordiente en defensa, con el que, al margen de ese comienzo clónico en defensa, seguimos aumentando la diferencia, bajamos algo el acierto en ataque, pero aumentamos la presión defensiva, para sacar un último parcial de 12-8. En definitiva, un segundo tiempo con menos intensidad defensiva que el primero, pero de gran nivel en un ataque que mantuvo las notas reseñadas en el periodo anterior, buena circulación de balón, buena selección de tiro y velocidad en el contraataque.

Al margen de este resumen, el partido nos deja muchos aspectos reseñables: el primero de ellos, la aportación de Raul, que, en su debut con el equipo, y en un sólo cuarto, se destapó con cinco puntos casi plenos de eficacia (1/1 en tiros de dos y 3/4 en tiros libres); el segundo, retomado del partido anterior, el nivel como equipo y el dato sorprendente de que anotando 8 de los diez jugadores que participamos en el mismo, el máximo anotador, Toribio, se quedase en sólo 9 puntos, lo que dice mucho de lo compensado que puede estar el equipo; el tercero, la posible despedida de Ramiro, que se saldó con otro buen partido por su parte, aunque tuviese el rol menos protagonista en lo que va de temporada, no siendo, por primera vez en 5 partidos, nuestro máximo anotador y quedándose, también por primera vez, por debajo de los 10 puntos; el cuarto, la constatación definitiva de que, con Vitín en Alicante, Petrov en el olvido y Juan desaparecido (quien sabe, quizás víctima de un empacho de ostras en la boda de Manolo), no somos un equipo de triplistas, 3 únicos triples anotados, en otros tantos partidos (esta vez el honor le tocó a JavierJavier), de no se sabe bien cuantos intentos, no dejan lugar a otra conclusión.

Los aspectos negativos, cuesta encontrarlos en esta ocasión, quizás, además de la falta de auténticos tiradores de larga distancia (aunque con eso no tenemos más remedio que convivir, encomendándonos a las rachas que pueda aportarnos JavierJavier y a los aciertos esporádicos de Sergio o de algún otro aventurero), haya que incidir en el flojo porcentaje en tiros libres, un triste 9 de 20, que se queda en un paupérrimo 6 de 16 si descontamos los de nuestro destacado debutante del día.

Capítulo aparte quiero dedicarle a Javi Ruiz (siempre con todo el cariño del mundo), que estoy convencido de que se encamina hacia un record histórico en la Familia Monster, si no en sus 25 años de historia, sí sin duda en los 4 que yo he vivido, con la racha que mantiene abierta de tiros de campo sin anotar. Su 0/5 de la primera jornada se une al 0/4 de ayer y a, aproximadamente, dos o tres tiros más por cada uno de sus otros 3 partidos, por redondear, se lo dejamos en 0/15 y a ver hasta donde es capaz de llegar. En todo caso hay que decir que, las meta o las deje de meter, nadie le va a negar su compromiso y su seriedad en el juego en lo que llevamos de temporada (y yo menos que nadie, claro).

Para ir cerrando, que ya toca, tendría que buscar al jugador de la semana, pero dado lo difícil del asunto, al no haber nadie que destacase por encima del resto, y que, además esta vez no me da la gana darle el premio al equipo entero, como no me apetece dejarlo desierto, el honor se queda para el padre de JavierJavier y su cocido leonés, que fue, sin ninguna duda, lo más espectacular y exitoso de la jornada y donde también el equipo en su conjunto estuvo de sobresaliente con ese promedio de tres platos de sopa por barba, dos de garbanzos (con el añadido de la berza picante, claro) y cerca de uno y medio de carne (si alguno cree que me quedo corto que lo diga, por que ese fue mi rendimiento y espero que los demás no os quedaseis por debajo).

Por último, hay que despedirse con un vídeo y esta vez, para disfrutarlo, uno que llevaba algún tiempo con ganas de colgar aquí, la exhibición de Basile en un amistoso USA-Italia, con Iverson o Duncan enfrente entre otros. Ya que no vemos triples en el campo, los podemos ver aquí. Grandioso Basile:

6 de diciembre de 2009

Ché, que bueno que viniste...

Este lunes se marcha Argentina un compañero del equipo. Ramiro nos ha acompañado durante los últimos meses siendo desde el primer día uno más del grupo y de nuestra Familia Monster. Le echaremos de menos dentro y fuera de la cancha, en los cuatro años que llevo aquí, no es el primer “temporero” que nos acompaña, alguno incluso con más calidad técnica, pero ninguno con su implicación y sus ganas de hacer equipo, por eso queda lo dicho en ésta y otras ocasiones y, como no, la puerta queda abierta.

Nos ha dejado unas gotas de la esencia del baloncesto argentino, ese que representan Ginobili, Scola o Nocioni y, aquí en España, Prigioni o Pancho Jasen..., entrega, agresividad, sacrificio y sentido de equipo, argumentos que complementan (pero que son mucho más) su calidad individual. Por eso, esta vez como despedida (además de la música que por unos días abrirá la página) dejo aquí un vídeo del que para mí, sin ser el mejor, más se le parece en esos aspectos: